belleza
Distintas mascarillas
para cada necesidad
No sólo para la cara, también para el cabello o el cuello, las máscaras cumplen una finalidad estética hidratando la piel, exfoliando y retirando células muertas
Las mascarillas de belleza están compuestas por una capa de productos cosméticos o naturales y se aplican sobre toda la cara o una parte de ella. También hay mascarillas para el cabello o el cuello con una finalidad estética.
Entre los efectos generales que producen, absorben la capa superficial de la piel, retienen el agua en la piel y la hidratan, atenúan las finas líneas de expresión y exfolian y retiran las células muertas de la superficie de la piel.
También existen mascarillas especializadas para contorno de ojos y productos multifuncionales que pueden utilizarse como hidratante normal o mascarilla hidratante de cualquier tipo de piel.
El mercado de la cosmética logró la producción de distintos tipos de mascarillas, de acuerdo al siguiente detalle:
u En polvo: compuestas generalmente por minerales como el kaolín o la arcilla, sales y elementos refrescantes. Deben disolverse en una loción para darles consistencia hasta obtener una masa que se debe aplicar por 20 minutos. Las sales y los principios activos que contienen, estimulan la circulación sanguínea produciendo un efecto refrescante y reafirmante al evaporarse las sustancias líquidas de la loción o tónico. Para las pieles secas los especialistas aconsejan colocar una loción hidratante.
u Sólida térmica: estas mascarillas tienen una textura como la parafina, de bajo punto de fusión, pero más plástica que la parafina. Su efecto térmico se debe a que al aumentar la temperatura provoca que la piel transpire evitando al mismo tiempo su evaporación. Además al fundirse la secreción sebácea va a ser arrastrada con el calor, limpiando los folículos pilosebáceos.
u Pastosas: las mascarillas de este tipo se usan para piel y cabello y pueden incluir en su composición extractos de algas, sales, arcillas, azufre y elementos refrescantes.
u Gel: las geles actúan reteniendo agua en la capa superior de la piel y producen un efecto refrescante, suavizante y tonificante. No necesitan secarse sobre la epidermis y tienen distintas acciones cosméticas según los ingredientes activos que poseen.
u Fango o barro termal: su principal y a veces único ingrediente es el barro. Este tipo de mascarillas también serían las de algas, aconsejables para tratamientos corporales, faciales y capilares.
u Velo: se trata de una película de celulosa embebida en colágeno. Se aplica seca sobre la cara y escote. Y se humedece con un líquido activador específico. Lo que permite transferir el colágeno puro desde el velo hasta la piel, asegurando hidratación profunda y dando consistencia y elasticidad a los tejidos. Se utiliza especialmente como tratamiento de shock para pieles envejecidas y desvitalizadas y además para pieles deshidratadas.
u Plástica fría: compuesta por un polvo con sales. Al mezclar el tónico con el polvo, se polimeriza y se moldea acoplándose a la piel, se aplica rápidamente con espátula y se deja actuar unos 20 minutos, retirándolas de una sola vez. Su acción principal es hidratante y acondicionadora, ya que la mezcla permite que la pasta retenga agua mientras se seca.
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