Piernas impecables
a pesar del calor
El verano propicia la aparición de arañitas, várices o hinchazón de las extremidades inferiores. Los especialistas recomiendan una dieta con un valor calórico moderado y bajo nivel de grasas, pero con suficiente aporte de fibras
El calor puede ocasionar algunas molestias en las piernas, sobre todo en las mujeres, que suelen ser más propensas a sufrir afecciones como várices, arañitas, hinchazón o retención de líquidos, por lo que los especialistas aconsejaron una buena alimentación para el cuidado de la salud.
Marcela Ciaño, jefa de Nutrición de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, comentó que “es aconsejable prestar especial atención a lo que comemos y bebemos ya que influirá directamente sobre él”.
CONSECUENCIA DEL SOBREPESO
Ciaño destacó que el sobrepeso y/o la obesidad “son algunas de las principales causas de las várices”, y añadió que, además, “influyen directamente sobre la aparición de arañitas, hinchazón o retención de líquidos”.
“Si mantenemos una alimentación adecuada ayudamos a mantener un peso que facilite la circulación en las piernas. Para esto, la mejor dieta es la que además de adecuar el valor calórico para lograr el peso ideal, aporta un muy bajo nivel de grasas, pero con suficiente aporte de fibras”, puntualizó.
Ciaño indicó que para prevenir problemas circulatorios en las piernas y la aparición de celulitis “es aconsejable no ingerir alcohol, y en el caso de hacerlo ocasionalmente, debería ser con moderación”.
“Tampoco se recomienda consumir grasas saturadas como crema, manteca o fritos, ni dulces, golosinas, amasados de pastelería o alimentos enlatados en general. Además es muy importante reducir el consumo de sal de la dieta con el objetivo de evitar la retención de líquidos”, añadió la especialista.
Para la especialista, la principal recomendación a la hora de prevenir estos problemas “es comer sano”, para lo que “se deben incluir diariamente tanto frutas como verduras y aumentar el consumo de proteínas de “alto valor biológico” como carnes magras, clara de huevo o lácteos magros”.
“Las frutas cítricas incrementan el aporte de vitamina C y antioxidantes, éstos últimos son los encargados de proteger al organismo de los radicales libres que provocan el daño o muerte celular. Si consumimos alimentos que nos aportan antioxidantes, estamos colaborando a retrasar el proceso de envejecimiento y previniendo algunas enfermedades”, dijo.
Asimismo, contó que las frutas cítricas más conocidas son la naranja, el limón, el pomelo, el ananá y la mandarina, pero también lo son el durazno, la frutilla, la mora, la cereza y el kiwi.
ANTIOXIDANTE
“El arándano es una de las frutas con mayor contenido de antioxidante (carotinoides y antocianos) que está incluida dentro de la nueva generación de frutas o frutas del Siglo XXI. Es recomendada también por su efecto desinflamatorio y debido a que beneficia el aumento del HDL (colesterol bueno) y por consiguiente favorece al sistema cardiovascular. Se puede usar tanto como fruta fresca, en platos salados o dulces, helados, jugos, etc”, señaló.
La especialista mencionó entre las verduras que tienen un alto aporte de antioxidantes, “al ajo (uno de los más potentes), brócoli, coliflor y tomate”.
“Es fundamental tomar suficiente cantidad de líquido, al menos 2 litros diarios son necesarios para una correcta hidratación, ya que ésta favorece la diuresis y por lo tanto la eliminación de toxinas. Tomar suficiente líquido también mejora la constipación, otro de los factores que empeoran las várices, arañitas, etc. En este sentido, ingerir té verde o de jengibre es una buena elección a la hora de aportar al organismo tanto líquidos como antioxidantes”, comentó.
|