Caminito, Plaza Dorrego y Recoleta, las zonas con más quejas
Advierten por deterioro de polos turísticos porteños
Vecinos y turistas advierten sobre el creciente deterioro que presentan los polos turísticos de la Ciudad -Caminito en La Boca, Plaza Dorrego en San Telmo y plaza Francia en la Recoleta-, con reclamos que van desde obradores abandonados, escaleras inutilizables y suciedad hasta denuncias por robos y arrebatos.
El referente de la asociación vecinal “Defendamos Buenos Aires”, el abogado Javier Miglino, recuerda que hace dos meses presentó un petitorio ante el ministerio de Espacio Público porteño en el que pide información sobre las obras encaradas en Plaza Francia y el Centro Cultural Recoleta.
“Las escaleras no se pueden usar, la gente tiene que subir por el césped. Y a cada paso se ven montículos de tierra y cascotes. Las obras comenzaron en diciembre de 2008 y tenían un plazo de 160 días... No cumplieron con los tiempos y ahora parece una zona bombardeada”, explica Miglino.
Asimismo, el dirigente vecinal advierte sobre las peligrosas consecuencias del cambio de baldosas frente la cercana iglesia del Pilar. “Frente al templo colocaron unas baldosas de 10 por 10 centímetros como adorno pero quedaron unos huecos cuadrados que son verdaderas trampas. Si alguien pisa con el taco puede lesionarse o tropezarse”.
En tanto, el arquitecto Atilio Alimena, el defensor del Pueblo adjunto de la Ciudad que se ocupa de los temas referidos al espacio público, consideró que en el corredor turístico de Recoleta “continúan las obras aunque es cierto en que se ha bajado el ritmo de trabajo como consecuencia de la crisis. En los accesos al cementerio, no obstante, hay una obra frenada por una denuncia judicial”. Asimismo, el funcionario señala que los bares de la zona “usan en forma indebida las aceras donde arrojan la basura y ocupan amplios sectores, incumpliendo la normativa”.
Suciedad en San Telmo
Muchos vecinos de San Telmo se quejan por la falta de contenedores que promueve que durante la noche algunas calles se transformen en “basurales a cielo abierto”, hasta tanto no pase el camión recolector de residuos. También piden por el saneamiento de la plazoleta de Humberto Primo y Balcarce donde falta iluminación, abunda la suciedad y los olores nauseabundos.
Para Manuel Fernández, de la Asociación República de San Telmo, una de las esquinas “donde se junta más mugre es en Cochabamba y Defensa”. Respecto de la interminable obra sobre la calle Defensa, cuenta que “el tramo que va de Independencia hasta Brasil se completaría el año próximo. Logramos que se reparen las veredas pero hace falta una tarea a fondo. El adoquinado que pusieron no resiste se necesitaba el tradicional”. También pide mayores controles “para los vendedores callejeros que vienen los domingos, ya que se producen peleas con vecinos y comerciantes”.
Miglino, por su parte, aclara que la obra sobre la calle Defensa “fue parcialmente finalizada ya que hay nuevas aberturas por rotura de caños. Entonces los fines de semana, cuando se hace peatonal, siguen los problemas para circular”.
El dirigente también denuncia que la plaza Dorrego, en pleno corazón del casco histórico, se utiliza como depósito. “Allí se arman montañas de cartones de los recicladores y también los bares la usan para amontonar cajones de botellas”, agrega.
Alimena coincide en que algunas confiterías hacen uso indebido del espacio público en la zona y que el “el nivel del limpieza no es tan intenso como lo era meses atrás”.
En la boca del lobo
Desde la Defensoría del Turista aclaran que uno de los temas que plantean los visitantes en forma recurrente es la inseguridad. En las últimas semanas se incrementaron las denuncias por robos y arrebatos en los alrededores de Caminito, en el barrio de La Boca. Un caso que ganó al agenda mediática ocurrió en agosto pasado cuando una mujer alemana, su novio argentino y su padre fueron víctimas de un asalto. Los calles más conflictivas son Olavarría, a la que muchos turistas arriban tras recorrer Caminito, la parada del micro turístico sobre Pedro de Mendoza, y en los alrededores de la cancha de Boca Juniors.
Javier Miglino reconoce que el principal problema de este polo turístico es la inseguridad. “Todos los días recibimos en la web de Defendamos Buenos Aires denuncias de alguien que fue robado o vio cuando asaltaban a un turista. En los últimos días recibimos un video que muestra a un motochorro arrancando el reloj de un hombre”, indica el abogado.
Pero el botín mas codiciado por ladrones y pungas son las cámaras digitales y celulares que los visitantes llevan enfundados sin tomar precauciones. “Hay que advertirles que no las tengan a la vista porque son fáciles de arrebatar. Y una vez que los roban con sus fundas los revenden fácilmente. Pero lo importante es que haya más policías en este sector. De nada sirve crear una comisaría del Turista, la gente no quiere hacer denuncias, quiere no ser asaltada”, concluye Miglino.
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