Evitan los robos al provocarle un shock al delincuente
Ahora se venden celulares y maletines con descarga eléctrica
Sobre la descarga emitida por los celulares, el especialista Néstor Fortunato señaló que “se trata de un shock eléctrico que no provoca daños físicos, pero tiene un efecto contundente, inmediato, porque deja al agresor fuera de combate, sin posibilidad de reaccionar durante unos 30 segundos, tiempo indispensable para reducirlo o solicitar el apoyo de las fuerzas de seguridad”.
Por MAXIMILIANO F. MONTENEGRO
La mayoritaria percepción callejera tiene a la inseguridad como uno de los principales temas a resolver en el corto y mediano plazo. Así, el miedo del ciudadano se alimenta diariamente por hechos de extrema violencia. ¿Cómo protegerse? ¿Cómo evitar ser víctimas del delito? Son preguntas que encuentran respuestas en rotundos cambios de hábitos hogareños o la inversión en costosos equipos para blindar las casas. En ese traumático panorama, ahora la novedad pasa por teléfonos celulares y maletines incorporados con potentes descargas eléctricas, que impiden los robos al neutralizar al agresor.
Estos productos acaban de aterrizar en el país, pero ya se convirtieron en un éxito de ventas y consultas. De hecho, los maletines antirrobo pueden conseguirse sin mayores restricciones en diversas páginas de internet y negocios especializados por 90 pesos, en su versión más económica. Los teléfonos, en cambio, son más difíciles de adquirir, y tienen un costo aproximado de 500 pesos.
Néstor Fortunato, especialista en seguridad callejera y reconocido instructor de defensa personal, explicó a este diario que “los portafolios con shock eléctrico apuntan a un sector de personas acostumbradas a los negocios o al traslado permanente de bienes valiosos (dinero, alhajas), mientras que los teléfonos tienen mayor utilidad entre la gente común, especialmente los adultos mayores y las mujeres”.
Escapes bloqueados
En torno a los maletines antirrobo, una de las empresas que los comercializa es la uruguaya Amerex Seguridad, con oficinas en pleno microcentro porteño. “Protegen el bien más preciado: su vida”, afirma la leyenda que acompaña el producto. También sostiene que “su tecnología exclusiva frustra la acción delictiva en el momento en que se produce, activándose automáticamente y sin comprometer vidas humanas”.
Hugo Curiel, de Amerex Seguridad, sostuvo que “la idea base de este producto es brindar seguridad, en el tramo inseguro, cuando tiene lugar un transporte de valores. Consideramos tramo inseguro al espacio entre dos lugares seguros, por ejemplo desde un vehículo hasta un cajero automático, desde un vehículo a una entidad bancaria, o de un comercio a una casa de cambio”.
“El objetivo para los delincuentes son los valores transportados en ese tramo no protegido, que es el tramo de riesgo de acera (vereda). Nuestro producto tiende a dar mayor seguridad justamente en ese tramo. En un asalto o un arrebato, el portador evita ser quien deba exponer su integridad física, tratando de frustrar la acción delictiva”, sostuvo Curiel. ¿Cómo se bloquea el escape del delincuente? El sistema activa, primero, una potente alarma, para finalmente lanzar una descarga de 50.000 volts.
Fuera de combate
Acerca de los teléfonos celulares con la capacidad de eludir robos y arrebatos, el especialista Néstor Fortunato explicó que “se trata de equipos que tienen un costo aproximado de 500 pesos, que por ahora se comercializan básicamente en sectores dedicados a la seguridad privada, aunque ya comenzaron a expandirse al mercado masivo”, agregando que “el aparato cuenta también con linterna y pantalla”.
“Los equipos que ingresan al país, por el momento, no vienen con la posibilidad de utilizarse como teléfono de comunicaciones. De este modo, los compradores apuntan a contar un artefacto que resulte atractivo para el delincuente al momento del hecho, y por ello mismo brinde la posibilidad de eludir la acción”, dijo Fortunato.
Sin daños físicos
Sobre el modo de utilización, el experto comentó que “se trata de un shock eléctrico que no provoca daños físicos, pero tiene un efecto contundente, inmediato, porque deja al agresor fuera de combate, sin posibilidad de reaccionar durante unos 30 segundos, tiempo indispensable para reducirlo o solicitar el apoyo de las fuerzas de seguridad”.
Para Fortunato, “este sistema es ideal para adultos mayores, que tienen pocas posibilidades de oponer resistencia física ante un delito, o mujeres que son atacadas con violencia”, puntualizando que “es una herramienta de defensa muchísimo menos cruenta que un arma de fuego o blanca, aunque antes de utilizarlo es conveniente estar correctamente informado sobre las técnicas de aplicación”.
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