Los riesgos de la automedicaciOn
Un estudio realizado en el Reino Unido sostiene que con frecuencia las personas de edad avanzada consumen medicamentos en exceso y se le prescriben fármacos innecesarios, que terminan siendo contraindicados o en dosis inadecuadas para su edad. Esta investigación forma parte de los bancos de datos de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC) e incluida en la página www.siicsalud.com para su divulgación entre profesionales de la salud locales, regionales e internacionales.
Muchas veces son las mismas personas de edad avanzada que solicitan medicamentos, y los médicos incurren en una prescripción inadecuada. Esta situación puede ser evitada a través de la revisión periódica de las dosis, las auditorías regulares y la limitación del número de quienes recetan.
en el Reino Unido, el 20% de sus residentes tienen 60 años o más; sin embargo, en esta fracción de la población se indica el 59% de las recetas médicas del país.
Los cambios corporales
Con el incremento de la edad, el cuerpo experimenta modificaciones en el paso de los fármacos por sus órganos y en el mecanismo de acción de los mismos , por lo cual la indicación de medicamentos en esta población puede resultar problemática.
Los cambios en el organismo incluyen la reducción de la depuración renal, el tamaño hepático y la masa corporal magra; además, frente a enfermedades crónicas, la actividad de las enzimas hepáticas y la albúmina sérica también pueden disminuir. A su vez, los individuos añosos muestran mayor susceptibilidad a ciertos fármacos, en particular aquellos que actúan sobre el sistema nervioso central.
Aproximadamente el 20% de los individuos mayores de 70 años consume cinco o más agentes farmacológicos. La polifarmacia aumenta el riesgo de reacciones adversas y de interacciones medicamentosas.
Sobre la base de la edad y el estado de cada paciente se deben realizar los ajustes necesarios en la dosis, la formulación y la vía de provisión de los fármacos.
Algunos agentes presentan mayor riesgo de efectos adversos en la población añosa. Entre éstos se incluyen a los agentes antiinflamatorios no esteroideos ( similares a los corticoides) de acción prolongada, ansiolíticos o hipnóticos, antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos, medicamentos para diabetes y bloqueantes para el tratamiento de la hipertensión arterial.
Se recomienda la revisión cada seis meses en los pacientes que consumen cuatro o más fármacos y la revisión anual en quienes consumen menor cantidad de agentes.
La revisión no sólo permite evaluar las indicaciones y dosis de los agentes sino que, además, representa una oportunidad de identificar y tratar nuevos trastornos cuya prevalencia aumenta con la edad, a la vez que se estará trabajando para reducir riesgos.
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