Con su ciclo MP3 trascendio las fronteras del pais
Bahiano for export
Por WILMAR MERINO
El programa MP3 que conduce Bahiano en Canal 7, ahora es internacional. Porque la búsqueda de géneros y músicos que iniciara el año pasado en la Argentina ahora se traslada fuera de las fronteras del país. Así, los sábados a las 20 por el canal estatal podremos ver al ex Perico entrevistar a grandes figuras de la canción latinoamericana y músicos fundamentales de todos los géneros como Silvio Rodríguez (Cuba), Alex Lora (México) y los hermanos Ibarburu (Uruguay). Pero además, el propio programa se ha convertido en un producto de exportación, dado que en México se lo puede ver de lunes a viernes a las 17 por el Canal 22.
- ¿Te convertiste en un hombre de televisión?
- Empecé a hacer televisión por curiosidad y por querer hacer un programa con contenido que no saliera de la esfera de la música. Pero todavía no me siento un hombre del televisión. MP3 iba a tener 13 capítulos, recorriendo el país y documentando la música de origen de cada provincia. Pero la recepción que tuvo el programa en el público nos hizo continuar durante todo el año pasado.
-Y en esta segunda etapa trascienden las fronteras del país...
- Exacto, es una gira latinoamericana. Ya estuvimos filmando en México, Paraguay, Uruguay y en Chile. Lo próximo es ir a Cuba, donde está la alta escuela de la música. Mucha influencia latinoamericana pasa por la música cubana. El 4 de setiembre a las 11 de la mañana tendré una entrevista con Silvio Rodríguez. Será una charla sin guitarra, previamente acordada así para que podamos hablar tranquilos de la música cubana. En Cuba hablaré con él y con Haydée Milanés (hija de Pablo) y otras glorias del son y del cha cha chá.
- ¿En que alimentó este rol de crooner circulante al músico que sos?
- Recorrí el país mas de 10 veces tocando, y tengo varias giras por Latinoamérica. Para mí esto no es nuevo. Con cualquier músico de cualquier lado, sea de donde sea, hemos tenido los mismos códigos, hemos sufrido las mismas vicisitudes en las giras, hemos tenido las mismas alegrías y problemas. A todos les gustan los mismos artistas. Entonces, las charlas son muy amenas, porque no soy un periodista sino un músico hablando con otro músico. Soy un mero transmisor de la vivencia del otro, y el otro se siente cómodo de contestarme.
- Y cuando el entrevistado no es músico, ¿cómo te va?
- En Uruguay me recibió Mario Benedetti, cuyas letras han formado parte de muchas canciones. Y la charla fue super amena, muy simple, él me mostró su escritorio, sus cosas, me contó la historia de cómo el Nano Serrat comenzó a ponerle música a sus letras. No sé cómo será una charla con un periodista, yo sé que no estoy buscando el estrellato como reportero, simplemente soy Bahiano entrevistando a otro músico. Me siento muy cómodo frente a otros músicos y ellos frente a mí.
- ¿Qué hilo conductor sentís que hay en la música latinoamericana?
- Muchísimos. La música negra es uno. Todo lo que suena viene de Africa. La música española, las guitarras que llegan con los españoles. La música aborigen, como en el Norte argentino, donde los instrumentos tienen más que ver con lo aborigen que con la colonia española. La música árabe es otra influencia. La música centroeuropea, sobre todo en Misiones, con el shotis, el walambao, la polquita rural. La música siempre es música, pero uno le va dando un título, un Norte, como para que la gente tenga mas esquematizado de qué se trata.
- ¿Qué sentís que mueve a las personas que no están en “el negocio de la música”, como los anónimos personajes de pueblo, a hacer su arte?
- Mirá, Luis Landriscina, que es fanático del programa, me dijo “Bahiano, el cantante tiene con qué, y el cantor tiene por qué”. Me quiso decir que los cantantes de pueblo, a diferencia de un cantante lírico que tiene garganta, tienen porqué cantar, es decir, una necesidad de hablar de su terruño, de sus cosas y de su gente. Eso no quiere decir que no tengan el talento de un cantante, pero sí que lo mueve más su necesidad de contar que su capacidad de transmitir.
- Estos viajes y tantos músicos entrevistados de distintas ramas... ¿influencian tu música o tu manera de componer actual?
- Se que estos viajes son una fuente de inspiración enorme. El tema es que muchas veces tenés que explicar lo que hacés. Y yo vengo desde hace años con un estilo muy marcado: a mí me encantaría plasmar todo lo que estoy viviendo en nuevas composiciones, de estilo diferente, pero no me siento con la madurez de hacerlo. Tenés que tener “el porqué” y el “con qué” hacerlo. Puedo llegar a incluir instrumentos como un sikus, un charango, una caja en algún tema... pero no transformar mi vida musical. Porque yo mismo entraría en confusión. Para mí sería un gran discurso hablar de que todos estos contactos son una fuente de energía nueva, motivo de inspiración, etc. Pero para mí ser oportunista nunca fue una meta. Si se da en algún momento, lo haré con gusto. Pero ahora, a los 44, no me siento capaz.
- Sostener este ritmo de viajes debe ser duro a nivel cotidiano, donde los chicos ven que papá se va todo el tiempo...
- Me ponen un cartel en casa que dice “Papá, volvé”. Pero tengo una familia muy comprometida con mi trabajo y que está muy pendiente de lo que hago. Mis hijos son muy chicos, la mayor tiene 11 y sé que en el fondo preferiría que esté todo el tiempo en casa. Por suerte, mi mujer es una gran contenedora de la familia y de mi persona. Pero es complicado... muchas veces este laburo se disfruta, pero sabés que hay alguien que te está haciendo el aguante. Lo disfrutaba mucho más a los 20, cuando era yo contra el mundo y nadie me esperaba.
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